Un bipolar os diría que en esta vida lo más importante es ser feliz. ¿Por qué? Porque ellos lo tienen muy difícil. Los únicos bipolares realmente felices que he conocido son dos, y tienen algo en común: cobran una pensión digna. El resto malvive trabajando como puede, estudiando como puede, machacándose al darse contra la misma pared, e ingresando una y otra vez.

El ingreso es como el infierno, excepto por una cosa: de aquel se sale, aunque bastante tocado. A los enfermos que acumulan ingresos se les va la pelota. Un 75% de los discapacitados, según la ONCE, están en paro. Los bipolares son discapacitados en todos los casos. Para cambiarlo hay dos opciones, adaptar los trabajos a sus peculiaridades, algo que no se hace nunca porque es muy caro, o bien adaptarlos a ellos al trabajo, para lo cual se los envía a terapia, que es mucho barato sobre todo porque el psicólogo lo paga el paciente. Pero este último enfoque tiene una pega: no funciona. En absoluto además.

En efecto, hace falta invertir dinero si de verdad queremos que los bipolares puedan integrarse laboralmente. Trabajos normales pero adaptados: bajo nivel de estrés y posibilidad de coger bajas prolongadas u ocasionales sin avisar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s